Mary E Thompson
¿Qué puede hacer una chica cuando su amor platónico del instituto da pie a una aventura muy de adultos?No soy perfecta. Lo sé. Tengo curvas para dar y regalar, y prefiero meter las narices en un libro a tener una conversación con una persona de carne y hueso. Sobre todo si es alguien que de verdad podría ser perfecto.Connor era el chico del instituto. Ese del que todo el mundo quería ser amigo. El chico con el que todas las chicas fantaseaban. El que ni siquiera sabía que yo existía. Pero en realidad no importaba. El instituto quedaba muy atrás y yo estaba a gusto con quien era. Aunque no me habría importado tener algunas curvas menos.Entonces, ¿por qué me saca Connor a bailar? ¿Y por qué se presenta en mi trabajo? ¿Y por qué me cuesta tanto decir que no a sus dulces palabras y a sus besos aún más dulces?No puede ser real. Las chicas como yo no acaban con chicos como él. ¿O sí?